lunes, 5 de octubre de 2009

¡ EN OCTUBRE, LACALLE ¡

Sinceramente y con todo respeto, no entiendo la fortaleza electoral del Sr. Mujica. Hace treinta años ni corría. Es evidente que la sociedad uruguaya ha sufrido cambios que no lo benefician, una es la mediocrización de la que habla el tango Cambalache, “ todo es igual, nada es mejor”.
Decir que el Sr. Mujica es desprolijo, usa un lenguaje que no se condice con un Candidato a la presidencia y carece de los conocimientos mínimos que se le pueden exigir al mismo, no fueron motivo suficiente para que fracasara su candidatura en la interna del Frente (de “estupideces” las define su compañero-Presidente de, el Dr. Tabaré Vázquez).

Sin embargo y a mi entender, esto no es lo único trágico de la candidatura Mujica. No es solo lo que dice y hace, sino lo que REPRESENTA. Y esto es lo dramático, lo que no parece percibir tanta gente. La estructura del FA determinó el triunfo del Sr. Mujica. ¿Y quienes la integran? El MPP y el Partido Comunista. Aquellos, los ex guerrilleros NO ARREPENTIDOS de su violencia sesentista para destruir nuestro sistema democrático. Y estos los “herederos” de un tenebroso sistema totalitario soviético que se desnudó cuando cayó el Muro de Berlín (es increíble que aquí sean los grandes defensores de los Derechos Humanos).

La visión de valores y de país que representa el Sr. Mujica y su entorno nada tienen que ver con aquel que caracterizó al Uruguay de siempre y en el que, como liberales, nosotros creemos a pie juntillas. No representa las libertades pú- blicas ni la visión republicana ni la tolerancia ni el perdón y la paz que nos marca nuestra historia. Solo muros de intolerancia, de odio, de lucha de clases, de cuestionamiento de la propiedad privada, de una sociedad en blanco y negro, de buenos y malos que se escribe lleno de mentiras y verdades a medias, de incongruencias que un día dice una cosa y al otro día dice otra peor, en definitiva, la CHAVEZTIZACION del Uruguay.

.-Lo que se juega en octubre

Hace tiempo que se veía que el Dr. Lacalle era el único que podía ganarle al Frente. Y lo es porque con gran habilidad ha logrado aglutinar no solo a los blancos, sino a decenas y decenas de miles de colorados y batllistas.

Aún siendo colorado y batllista, no es por descarte que voté a Lacalle en junio. Es por convicción. ¿Porqué? Porque blancos y colorados construímos lo mejor de este país, compartiendo valores forjados en la guerra pero obtenidos en la paz.

De esto se trata. De fortalecer los valores democrático republicanos. De recomponer la tolerancia y la paz, la reconciliación definitiva de los uruguayos, sin odios ni venganzas, la modernización del país.

Y en estas cosas la experiencia y el conocimiento pesan y mucho. El Dr. Lacalle tiene décadas de actividad política sobre sus espaldas, sin olvidar que ya ha sido Presidente y tiene claro lo que hay que hacer.
No es tarea nada fácil. Es tan seria la realidad que creo que en octubre hay que votar al Dr. Lacalle como lo votamos en junio, para fortalecerlo en la segunda vuelta. Me parece que votar a otra colectividad política para que tenga un cargo más en diputados o en senadores es perder ese voto.

Estamos en un cruce de caminos.
Definimos un país. En el que van a vivir nuestros hijos y nietos.

Y va en serio.

¡EL DRAMA URUGUAYO!

Un tema que se ha analizado muy poco en la campaña electoral es la terrible diáspora de nuestros jóvenes. Miles y miles se han ido al exterior y lo siguen haciendo, ahora desesperanzados del gobierno frentista.

¿Un país sin destino?

Tengo para mi que el futbol es el fiel reflejo de nuestra sociedad. Seguimos bajando la bandera de Maracaná, como si eso fuera a asustar a alguien (¿a quien?). Nadie va a quitarle méritos a aquella hazaña pero vean, mientras los brasileros aprendieron la lección y ganaron cinco mundiales desde entonces, nosotros nunca más ganamos uno.

Mientras vemos a Suárez hacer cuatro goles en Holanda con el Ayax y Forlán es el “Pichichi”acá casi no logran bajar una pelota. ¿Culpa de los jugadores?. Después de tres Eliminatorias en donde siempre nos pasa lo mismo, es difícil encontrar culpables aislados. Simplemente en Europa juegan “a otra cosa”. En el mundo se juega a “otra cosa mientras acá seguimos con el viejo y querido “pelotazo” (así nos va).

Resulta que hace varias décadas que cualquier botija que juega bien al futbol, no hace otra cosa que soñar con el pase a Italia o España. Manda la plata y acá no la hay. Ahora resulta que los liceales o universitarios o los que trabajan no hacen otra cosa que pensar que acá no hay nada por hacer, que este país no vale la pena y que tambien hay que irse.

¿Culpa de los jóvenes? Para nada, ellos solo buscan excelencia que les permita desarrollarse y al mismo tiempo tener un horizonte próspero, lo que no encuentran acá por supuesto. Mientras tanto nos conformamos con escuchar que extrañan la aldea.

Los jóvenes de hoy viven en un mundo diferente, en el de Internet y la tecnología, y siguen esperando que nosotros, los mayores, entendamos de que se trata. Lo que pretenden es alejarse de una sociedad que vive de la nostalgia, conservadora, que los discrimina por ser jóvenes, que no ha sabido comprender los gigantescos cambios que se producen en el mundo, que se mira al ombligo hacia adentro en vez de abrirse hacia afuera, ideologizada en conceptos del siglo y milenio pasados, aislada y ausente en muy buena medida de la modernidad, eso que los asiáticos (hasta la China y Vietnam comunistas) entendieron tan bien. El joven es un descreído del país en general y del sistema político en particular. Esto es lo grave. Con un crecimiento demográfico bajo, siendo un país de viejos y con esta masiva emigración, cabe preguntarse que destino tiene el Uruguay con solo tres millones de habitantes. .-Organizarse:

El Uruguay debe dejar de lado la cultura de la nostalgia. Es absolutamente paralizante. Año tras año discutimos las mismas cosas, como si fuera un diálogo de sordos. Nuestro desafío es el mañana y la modernización, y no los mitos del pasado. Si hay algo que no le perdono a este gobierno fue su negativa a intentar un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos. No con Bush, sino con la sociedad más rica del mundo. Esa que exige excelencia pero brinda enormes posibilidades y desafíos.

El BMW se construye un 50% en el exterior. Es decir la concentración de la creatividad, la innovación y la inteligencia no se concentran en unos pocos países. Esos huecos debe buscar el Uruguay, abrirnos sin miedo al mundo sabiendo que tenemos un muy buen material humano y buscando eso que nos caracterizó: la excelencia.

¿Cómo lograrla?

El horizonte macro para los jóvenes es la modernización y apertura del país al mundo, buscando crear excelencia en todas sus actividades.

La de ellos en particular es la de organizarse, tener presencia, EXIGIR LOS CAMBIOS porque los jóvenes de hoy son como una clase social con características propias y muy particulares.

Si no damos pasos concretos y seguimos discutiendo lo mismo de hace cuarenta años, llegará un momento en que el último que se vaya que apague la luz. Parece broma pero no lo es. Sinceramente y con todo respeto, no entiendo la fortaleza electoral del Sr. Mujica. Hace treinta años ni corría. Es evidente que la sociedad uruguaya ha sufrido cambios que no lo benefician, una es la mediocrización de la que habla el tango Cambalache, “ todo es igual, nada es mejor”.

Decir que el Sr. Mujica es desprolijo, usa un lenguaje que no se condice con un Candidato a la presidencia y carece de los conocimientos mínimos que se le pueden exigir al mismo, no fueron motivo suficiente para que fracasara su candidatura en la interna del Frente (de “estupideces” las define su compañero-Presidente de, el Dr. Tabaré Vázquez).

Sin embargo y a mi entender, esto no es lo único trágico de la candidatura Mujica. No es solo lo que dice y hace, sino lo que REPRESENTA. Y esto es lo dramático, lo que no parece percibir tanta gente.

La estructura del FA determinó el triunfo del Sr. Mujica. ¿Y quienes la integran? El MPP y el Partido Comunista. Aquellos, los ex guerrilleros NO ARREPENTIDOS de su violencia sesentista para destruir nuestro sistema democrático. Y estos los “herederos” de un tenebroso sistema totalitario soviético que se desnudó cuando cayó el Muro de Berlín (es increíble que aquí sean los grandes defensores de los Derechos Humanos).

La visión de valores y de país que representa el Sr. Mujica y su entorno nada tienen que ver con aquel que caracterizó al Uruguay de siempre y en el que, como liberales, nosotros creemos a pie juntillas. No representa las libertades pú- blicas ni la visión republicana ni la tolerancia ni el perdón y la paz que nos marca nuestra historia.

Solo muros de intolerancia, de odio, de lucha de clases, de cuestionamiento de la propiedad privada, de una sociedad en blanco y negro, de buenos y malos que se escribe lleno de mentiras y verdades a medias, de incongruencias que un día dice una cosa y al otro día dice otra peor, en definitiva, la CHAVEZTIZACION del Uruguay. .-Lo que se juega en octubre

Hace tiempo que se veía que el Dr. Lacalle era el único que podía ganarle al Frente. Y lo es porque con gran habilidad ha logrado aglutinar no solo a los blancos, sino a decenas y decenas de miles de colorados y batllistas.

Aún siendo colorado y batllista, no es por descarte que voté a Lacalle en junio. Es por convicción. ¿Porqué? Porque blancos y colorados construímos lo mejor de este país, compartiendo valores forjados en la guerra pero obtenidos en la paz.

De esto se trata. De fortalecer los valores democrático republicanos. De recomponer la tolerancia y la paz, la reconciliación definitiva de los uruguayos, sin odios ni venganzas, la modernización del país.

Y en estas cosas la experiencia y el conocimiento pesan y mucho. El Dr. Lacalle tiene décadas de actividad política sobre sus espaldas, sin olvidar que ya ha sido Presidente y tiene claro lo que hay que hacer.

No es tarea nada fácil. Es tan seria la realidad que creo que en octubre hay que votar al Dr. Lacalle como lo votamos en junio, para fortalecerlo en la segunda vuelta. Me parece que votar a otra colectividad política para que tenga un cargo más en diputados o en senadores es perder ese voto.

Estamos en un cruce de caminos.

Definimos un país. En el que van a vivir nuestros hijos y nietos.

Y va en serio.